Nuestro cliente es el primer fabricante del mundo de filtros de agua autolimpiantes. Se les repetía un problema con una serie de filtros en una potabilizadora en Asia. Los cálculos indicaban un posible efecto vórtice como el causante de los daños en los filtros. Los costes derivados estaban en el entorno de los miles de euros y en el fallo del suministro de agua. Propusimos una solución rápida y económica para el problema, con la interrupción inmediata de los fallos y la eliminación de los costes de reparación derivados. Ahora, el agua potable no es un privilegio solo de algunos en este lugar.
Nuestro cliente quería un diseño de filtro completamente nuevo, libre de mantenimiento y. por supuesto, autolimpiante. El problema a resolver incluía la caída de presión, el consumo de agua en la autolimpieza, evitar las vibraciones y el transporte de sólidos. Así nació un nuevo concepto de filtro. Nuestro diseño avanzó hacia un filtro sin monitorización primero de su clase en el mundo. El producto está hoy en el mercado sin competencia en el mundo.